En el tablero mundial de las jurisdicciones digitales, una nueva partida acaba de comenzar. Mientras Gibraltar consolida su posición como refugio fintech y Malta domina el ecosistema del iGaming europeo, una ciudad española de apenas 86.000 habitantes se prepara para disputar una porción de este mercado multimillonario.
La participación de iMelilla Digital Hub en el NEXT Summit celebrado los pasados 27 y 28 de mayo en Valletta no fue casualidad. Fue una declaración de intenciones que marca un punto de inflexión en la estrategia de diversificación económica de las ciudades autónomas españolas.
La anatomía de una operación estratégica
El Mediterranean Conference Centre de Valletta reunió a más de 5.000 profesionales del sector digital en su edición de 2025, con 1.200 ejecutivos de primer nivel documentados. Para 2026, las cifras prometían ser aún más ambiciosas. En este escenario, la delegación melillense no llegó como observadora, sino como competidora directa.
La presencia de Sergio Martínez Ranero, Site Manager de Codere Online en Melilla, como panelista oficial, revela una realidad que trasciende la mera promoción institucional. La infraestructura digital ya existe, las empresas ya operan desde territorio español con ventajas fiscales comparables a las maltesas, y ahora llega el momento de la visibilidad internacional.
¿Qué convierte a una jurisdicción en un hub digital competitivo? La respuesta no se limita a incentivos fiscales. Malta lo demostró construyendo un ecosistema integral: marco regulatorio claro, talento especializado, conectividad europea e infraestructura tecnológica robusta. Melilla aspira a replicar esta fórmula con sus propias ventajas distintivas.
El juego de las fiscalidades europeas
La participación de expertos en fiscalidad internacional como Alberto Lopez de EJASO/LOYRA Abogados y Timothy Borg Olivier de Deloitte Malta en el mismo panel que representantes melillenses no es anecdótica. Refleja la sofisticación técnica que exige este mercado.
Las empresas de tecnología financiera y gaming online no buscan únicamente beneficios fiscales; demandan seguridad jurídica, predictibilidad regulatoria y acceso fluido al mercado europeo. Malta ofrece el 5% de impuesto de sociedades para ciertos regímenes, pero Melilla contraataca con su Zona Especial Canaria extendida y la ventaja adicional de estar en territorio peninsular español.
La presencia de Patricia Lalanda de LOYRA Abogados y Robert Zammit de WH Partners evidencia que la batalla se libra también en el terreno de la asesoría legal especializada. Sin bufetes de primer nivel que dominen las complejidades regulatorias cross-border, ningún hub digital puede aspirar a la relevancia.
La revolución silenciosa del iGaming
Que Codere Online mantenga operaciones específicas en Melilla con un Site Manager dedicado señala una tendencia que trasciende lo anecdótico. La industria del juego online, valorada en más de 66.000 millones de euros a nivel europeo, busca constantemente optimizar sus estructuras operativas.
Malta se convirtió en la capital europea del iGaming no por accidente, sino por una estrategia deliberada iniciada en 2004 con la creación de la Malta Gaming Authority. Dieciocho años después, más de 300 empresas del sector tienen licencia maltesa. La pregunta que se plantea ahora es si Melilla puede replicar este éxito en una fracción del tiempo.
El NEXT Summit no es únicamente una conferencia; es el termómetro que mide las ambiciones reales de cada jurisdicción. Con más de 1.200 ejecutivos de nivel C documentados en la edición anterior, representa el escenario donde se toman las decisiones de ubicación empresarial que definirán el mapa económico europeo de los próximos años.
Más allá de la promoción: infraestructura real
La implicación directa de figuras como Jesús Martínez García y Miguel Marín Cobos desde iMelilla Digital Hub sugiere que el proyecto va más allá del marketing territorial. La Consejería de Innovación Tecnológica de la Ciudad Autónoma de Melilla ha apostado por una estrategia integral que incluye desde la formación de talento local hasta la creación de incentivos específicos para la atracción de empresas fintech.
Esta operación se inscribe en un contexto global donde las jurisdicciones compiten ferozmente por atraer la nueva economía digital. Singapur lo hace desde Asia, Dubai desde Oriente Medio, Estonia desde el Báltico. Europa necesita alternativas a Malta y Gibraltar, y Melilla se posiciona como esa tercera vía.
La batalla por los hubs digitales europeos acaba de intensificarse. Lo que suceda en los próximos meses determinará si Melilla logra convertirse en una alternativa real o si permanece como una aspiración más en el competitivo panorama de las jurisdicciones tecnológicas. La participación en Valletta fue solo el primer movimiento de una partida que promete ser decisiva para el futuro económico de la ciudad autónoma.
En un mundo donde la geografía física pierde relevancia frente a la digital, Melilla juega sus cartas para demostrar que el tamaño no determina la ambición ni limita las posibilidades de éxito.









